ISLANDIA EN 10 DÍAS- Itinerario completo para recorrer la isla entera
Antes de seguir, asegúrate de leer la guía de Islandia para tener todo bien planificado antes del viaje.
Lo que necesitas saber antes de empezar
La Ring Road
La carretera principal es la Þjóðvegur 1 o Ring Road, una vía circular que rodea toda la isla y que está asfaltada casi en su totalidad. En Road.is puedes consultar el estado de las carreteras en tiempo real. Es muy recomendable revisarla antes de ponerte en ruta, sobre todo en invierno, para asegurarte de que no haya tramos cortados.
Mi consejo más importante
No te limites a visitar solo el sur. La mayoría de viajeros se quedan en la zona más conocida, pero la isla entera merece la pena. Nosotras dimos la vuelta completa y fue la mejor decisión.
Seguro de viaje para Islandia
DÍA 1 — Llegada a Reikiavik
DÍA 2 — El Círculo Dorado
Uno de los días en los que más cosas increíbles vimos.
Reykjadalur Valley
Se aparca en The Geothermal Park Hveragerði / Hveragarðurinn. El parking hay que pagarlo, en una máquina fuera de la tienda (tiene un coste de unos 5€), y desde aquí empieza el Trail hasta las Hot Spring Thermal River.
El caminito hasta llegar a las piscinas naturales se hace fácil y es muy bonito. Perfecta primera parada para las primeras impresiones sobre lo que es Islandia.
Cráter Kerið
Paradas opcionales por el camino
De camino puedes parar en la cascada Öxarárfoss o en Brúarfoss, una de las cascadas del río Brúará que destaca no por su tamaño, sino por el color azul turquesa de sus aguas procedentes de los glaciares cercanos.
Strokkur Geysir
Gullfoss
DÍA 3 — De Hella a Vík
Seljalandsfoss
Este día lo empezamos con una visita imperdible en tu viaje a Islandia; Seljalandsfoss.
Una cascada de 60 metros de altura. El paseo alrededor de la cascada es muy popular, ya que es posible caminar detrás de las cataratas y disfrutar de las espectaculares vistas desde atrás.
A pocos metros está Gljúfrabúi, otra cascada escondida dentro de la montaña. Pasamos un buen rato haciendo fotos y disfrutando del entorno. Desde cualquier ángulo transmite algo increíble.
Rutshellir Caves
De camino al siguiente punto paramos en una casita que nos pareció curiosa; Rutshellir Caves
Es una casita dentro de una cueva. El parking y la visita son gratuitas, pero no te llevará más de 5 minutos. No es algo como para desviarse de la ruta, pero si haces este mismo recorrido es curioso de ver.
Seljavallalaug
Skógafoss
Sólheimajökull
Uno de los glaciares más accesibles de Islandia, donde el blanco del hielo contrasta con el negro de la ceniza volcánica.
Se puede subir al glaciar, si dispones del equipo necesario, o puedes contratar una excursión con guía.
Sólheimasandur — El avión abandonado
Al otro lado, cerca de la playa, queda uno de los puntos más conocidos de la isla; Solheimasandur. Los restos de una avioneta de la armada Estadounidense que se estrelló en 1973 sin dejar ninguna muerte.
Del parking al avión hay como 30-40 minutos andando. El camino no tiene vistas más allá que el horizonte, pero es todo plano sin cuestas que lo haga difícil. Si el tiempo te acompaña es una caminata fácil…
De todas formas, si andar no es una opción para ti, hay un transporte que te lleva y trae de vuelta por 20€.
Tampoco esperes encontrarte nada del otro mundo. Al final es la estructura de un avión en medio de la nada.
Nos hizo muchísimo viento y además helador, así que recomiendo abrigarse muy bien si vas en fechas parecidas a las nuestras, y por supuesto llevar agua y un buen calzado.
Dónde dormimos: The Barn. Para ser un hostal con habitación compartida, está muy bien. Instalaciones modernas y personal encantador. A unos 15 minutos del parking de la avioneta.
Black Sand Beach (Vík)
Al atardecer nos acercamos a la playa de arena negra, pero no pudimos estar mucho tiempo — el viento era inaguantable. Literalmente con lágrimas en los ojos. Puntos interesantes en la zona: Reynisdrangar, Dyrhólaey, Reynisfjara Beach y Katla Ice Cave.
DÍA 4 — De Vík a Höfn
Gígjagjá
Una cueva con apariencia de Yoda. La disfrutarás especialmente si eres fan de Star Wars. La carretera en esta zona es un poco mala al principio, luego mejora.
Fjaðrárgljúfur
Cascadas por el camino
Foss á Síðu es otra visita exprés que recomiendo. Está al lado de la carretera también y es una cascada altísima que con las casitas a sus pies se ve muy bonita.
Svartifoss es una cascada más, pero la pared donde se encuentra tiene una forma especial con columnas de basalto hexagonales. Está como a media hora del parking (a unos 2.5kms).
Svínafellsjökull
Jökulsárlón
Cuando llegas por la carretera y ves asomarse los bloques de hielo… realmente impresiona. Las focas nadando en el lago, tan majas como siempre, icebergs enormes.
Puedes pasar horas aquí. Sin exagerar.
DÍA 5 — El día más largo en carretera
Folaldafoss
Una cascada remota en un paisaje árido.
Las vistas son espectaculares. Igual que el camino hasta llegar aquí. Eso si, nos costó salir del coche del viento que hacía.
La carretera principal recorre toda la costa, pero es bastante más larga que esta secundaria que atraviesa el paisaje que ves en la foto. De todas formas, no sé si recomendaría pasar por aquí con un coche normal. Por el estado de la carretera, mejor que pases solo si llevas un 4×4.
Este camino es un atajo que te sube hasta la punta de la montaña y vuelve a bajar. Fue toda una aventura. Según íbamos subiendo la carretera se iba llenando de nieve y niebla. Una absoluta maravilla. Aunque había tramos con tanta niebla que no llegábamos a ver lo que había a medio metro.
Seyðisfjörður
Y tras hora y media de conducir, llegamos a Seydisfjordur.
El pueblito donde se encuentra el caminito de arcoíris que probablemente hayas visto en fotos.
El pueblo no tiene mucho más que eso, pero es muy bonito.
Cuando viajamos nosotras (finales de octubre) notamos mucho que no era temporada alta porque en la mayoría de sitios estábamos prácticamente solas, pero esta zona de la isla se nota que es mucho menos concurrida que la zona oeste y la sur. Por eso mi recomendación de al principio de dar la vuelta entera a la isla y no quedarse en la parte más conocida.
Dónde dormimos: Blábjörg Resort. Una maravilla. Un apartamento para nosotras solas con vistas al mar.
DÍA 6 — Un día tranquilo
Después del trote del día anterior, nos apetecía ir con más calma.
Stuðlagil Canyon
Las famosas columnas de basalto que seguro has visto en fotos. Hay que desviarse bastante de la carretera para llegar, pero merece la pena.
Paradas de camino a Mývatn
Otras paradas a hacer por el camino hasta Myvatn, donde teníamos reservado el alojamiento para la noche son: Hafragilsfoss, Dettifoss y Krafla.
Dónde dormimos: Fosshotel Mývatn. Nuestro caprichito del viaje. A orillas del lago Mývatn, con increíbles vistas al cráter Krafla. Tiene sauna — la disfrutamos como buen día de relax — y pedimos un par de cervezas a 12€ cada una. Islandia.
Aunque durante el día no vimos gran cosa… lo espectacular fue lo que vivimos a la noche.
¡¡Nuestras primeras auroras boreales!!
Todo el viaje, las escalas y las horas en la carretera merecieron la pena por vivir ese momento.
DÍA 7 — Segunda noche con suerte
Área geotermal de Mývatn
Empezamos el día visitando el área geotermal Mývatn.
Los tres puntos fuertes aquí son:
- Hverir — zona geotermal humeante
- Grjótagjá — una cuevita de agua caliente azul. Una joya escondida
- Baños naturales de Mývatn — La entrada a los baños naturales tiene un precio de 46€.
Cráter Krafla
Se puede llegar en coche hasta la base y luego hay una caminata de unos 15 minutos hasta el borde, desde donde se ve el cráter Víti.
El color es bonito, pero cambia con la luz.
Sinceramente, no nos impresionó tanto como el cráter Kerið del Círculo Dorado. Aun así, la parada es rápida y merece la pena.
Goðafoss
A menos de una hora, llegamos a uno de los sitios más increíbles del viaje: Goðafoss Waterfall.
Grandioso, fabuloso, y con un arcoíris de regalo que se me quedó grabado.
Christmas House (Akureyri)
Nos encantó la granja tienda de al lado donde venden mermeladas y productos caseros, además de muchas cosas de decoración.
También puedes tomar café y té por un poco más de 1€, unas 150 ISK. Y no puedes irte de allí sin visitar el cuarto de baño, te sorprenderá lo calentito, limpio y lo bien que huele (vela aromática encendida).
Dónde dormimos: Helluland Guesthouse. Un alojamiento compartido con habitaciones individuales. No coincidimos con nadie, tuvimos toda la casa para nosotras y la verdad que de noche, sin nada ni nadie alrededor, nos dio un poco de miedo.
Pero la suerte volvía a estar de nuestro lado: segunda noche de auroras boreales, esta vez mucho más potentes y duraderas. Todo para nosotras, solo compartíamos entorno con un par de caballos. Impresionante.
DÍA 8 — Último día de carretera
Al despertar nos despedimos de los caballitos y seguimos con la aventura. Teníamos 2 horas y media hasta el siguiente alojamiento, cerca de Reikiavik, y no teníamos muchos sitios guardados. Así que empezamos sin ruta fija, dejándonos llevar.
Glaumbær Farm & Museum
Paramos a ver las casitas típicas islandesas con tejado de hierba. Preciosas.
Kolugljúfur Canyon
Lleva el nombre de la giganta Kola, quien según la leyenda creó el desfiladero. Se dice que todo el entorno estaba moldeado por sus actividades diarias: dónde dormía, dónde cocinaba el salmón que pescaba en el río…
Lo que me arrepiento de no haber visitado
DÍA 9 — Reikiavik y relax
Último día completo en Islandia. Tocaba disfrutar sin prisas.
Sky Lagoon
Reikiavik
DÍA 10 — Vuelta a casa
Vuelo a las 11 de la mañana. Se acabó el sueño islandés, pero nos llevamos las maletas llenas de recuerdos, una sonrisa por haber visto las auroras boreales y ganas de volver.